Y esto no sólo es un triunfo del Bobesponjismo sobre el Mcdonildsmo, también es un triunfo de los filósofos del devenir sobre los de la quietud. Si ya lo decían Heráclito y Nietzsche, que lo natural es cambiar, envejecer, fluir... aunque sea hacia la putrefacción. ¡Anda que no hemos visto pudrirse burguer-cangre-burguers!
jueves, 23 de septiembre de 2010
CRUSTÁCEO CRUJIENTE: 1, MCDONALDS: 0
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)